Enmienda a la totalidad de los Presupuestos Generales del Estado
El Grupo Parlamentario Mixto, a iniciativa de Dña. Uxue Barkos Berruezo, diputada de GEROA BAI, al amparo de lo establecido en el artículo 109 y siguientes del vigente Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente enmienda a la totalidad al Proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado para el año 2013, número de expediente (121/000023).
El Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013 remitido por el Gobierno del Partido Popular a la Cámara Baja no es sino una continuación de las políticas de contención del déficit por la mera vía del recorte de la inversión y el gasto público. Esta es la senda en la que el Gobierno viene insistiendo pese a que cada vez son más numerosas las voces autorizadas que alertan de la necesidad de inversión y gasto público para la reactivación de la economía.
En este sentido, sorprende la falta de audacia política que este proyecto de Presupuestos expresa frente a lo que la urgencia de la situación requiere: Sorprende el empeño de acometer de manera insistente la contención del déficit exclusivamente por la vía de la contención del gasto; la ausencia absoluta de intención para explorar nuevas vías frente a lo que se ha consolidado como un sonoro fracaso en el intento de reactivación de la economía en general y del mercado de trabajo en particular. Pero además, tampoco en lo que a la contención del déficit respecta ni balance ni previsiones auguran unos mejores datos.
A la espera de conocer el balance del nada alentador año que finaliza, nos tenemos que referir a las cifras de 2011 para ilustrar el fracaso de las políticas de austeridad que consagran un año más estas cuentas. Como señalamos, el pasado año con un crecimiento del Producto Interior Bruto del 0,7% como elemento para equilibrar los severos recortes presupuestarios que se impusieron en este ejercicio, el déficit se redujo escasamente en 9 décimas. Para el año en curso, y con el primer proyecto de presupuestos del Partido Popular en el marco de esta crisis, el objetivo principal se marcó en la reducción del déficit en más de 3 puntos porcentuales con una previsión de caída del PIB de 1,7 puntos… Objetivo incumplido sin necesidad de apurar el final del ejercicio.
Y es con estos antecedentes con los que el Gobierno del Partido Popular nos propone tropezar en la misma piedra.
La misma piedra, que en las cuentas para 2013 tiene una cuantificación del 4,5% en el objetivo de reducción del déficit para el conjunto de las administraciones públicas. Así, el proyecto establece una reducción del 3,8 por ciento de reducción del déficit de la Administración del Estado y la Seguridad Social y reserva para las Comunidades Autonomías una exigencia de reducción del déficit del 0,7 por ciento.
Las herramientas para alcanzar este ambicioso objetivo -que supera en más de un punto porcentual el incumplido objetivo para 2012- vuelven a centrarse en la contención del capítulo de gastos e inversiones. Más austeridad por toda propuesta, que sin embargo ha de verse reforzada en el capítulo de los ingresos para hacerse creíble.
Y es aquí donde el proyecto de PGE para 2013 vuelve a caer en errores pasados: El texto del Gobierno cuantifica en un 4% la previsión de incremento del capítulo de ingresos como consecuencia de las modificaciones tributarias planteadas, en una modalidad que en ninguna de las propuestas presupuestarias anteriores ha dado resultado.
Así que, con la previsión de ingresos como elemento poco estimulante en el análisis del Proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013, vuelve a recaer en la austeridad las posibilidades mínimas de que estas cuentas puedan cumplirse.
Y, ¿dónde se produce el grueso de la contención del gasto? En la que a nuestro entender resulta la materia más sensible en época de grave crisis económica como la que vivimos en estos momentos: La reducción del gasto en materia social.
Basta mirar al que hace poco menos de un año fue el discurso de investidura del hoy presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para comprender que el texto que ahora enmendamos a la totalidad no es sino un incumplimiento flagrante de lo comprometido no ya en el programa electoral del partido que sustenta al Gobierno sino en los compromisos personalmente adquiridos por el entonces candidato. Pensiones, sanidad, educación y dependencia eran, por este orden, elementos intocables en el baile del recorte de los gastos.
El capítulo de la dependencia fue el primero en ser sacrificado: El proyecto de presupuestos para 2012, presentado en el mes de abril, llega al recorte del derecho por la vía de su financiación.
Los capítulos de sanidad y educación han visto cancelados los compromisos del Gobierno por la vía de decretos extemporáneos que en poco o en nada reconcilian la acción de la política con las necesidades más urgentes de una sociedad acuciada por la extensión dramáticamente rápida de ratios de pobreza.
Finalmente, el proyecto que por la presente sometemos a enmienda a la totalidad asoma el peor de los gestos en lo que respecta al último de los compromisos que se mantenía al margen de esta política de cortes insaciables: Las pensiones. Cierto que el proyecto prevé su revalorización, pero no menos cierto que lo hace por debajo del IPC y que por lo tanto el presidente Rajoy falla, con este proyecto, a su compromiso.
Y nos quedan, por supuesto, las otras grandes cifras: El proyecto de Presupuestos del Gobierno del PP para 2013 prevé un recorte de más del 22% en Sanidad; el recorte en el capítulo de Defensa se limita al 6 por ciento.
Cifra que resulta exponencialmente dolorosa, ese 6%, por ser todavía menor que el recorte que el proyecto impone incluso a las prestaciones por desempleo. En un ejercicio, 2013, en el que las previsiones hablan de un incremento del desempleo hasta alcanzar los 6 millones de personas, resulta inadmisible el recorte en un 6,3% de las prestaciones por desempleo.
Un recorte superior -en 3 décimas, pero superior- al recorte planteado para Defensa…
Resulta igualmente inaceptable que este recorte del 6,3% para atender las prestaciones por desempleo coincide con un incremento del 9,2% del gasto no financiero del Estado, atribuible básicamente al aumento de los intereses de la deuda.
Pero este empeño en acometer la contención del déficit casi de manera exclusiva por la vía de los recortes tiene también capítulo reseñable en lo concerniente a las Comunidades Autónomas.
Más allá de que la exigencia de rebajar en el 0,7 por ciento el déficit de las comunidades no se corresponde con las responsabilidades transferidas en materia de gasto social, entendemos que además se produce un uso abusivo de la circunstancia económica para acometer un proceso recentralizador en materia política que se basa en la criminalización injustificada de las comunidades autónomas como las principales causantes de la crisis.
Pero junto con este rechazo en términos generales, cabe destacar de manera específica el caso navarro, por cuanto que entendemos este proyecto de presupuestos castiga de manera especial a la Comunidad Foral de Navarra, hace especial dejación de las responsabilidades del Gobierno del Estado para con los ciudadanos de esta Comunidad y falta a los compromisos que en materia de inversiones tiene el Ejecutivo Central pactados con las correspondientes instituciones navarras.
En este sentido, resulta inaceptable que en los dos últimos presupuestos -ambos proyectos del Partido Popular- la partida para Navarra se haya visto reducida en un 80%. En concreto, y en las cuentas que ahora se analizan, la penalización de las inversiones para Navarra es del 64%.
Analizando detenidamente la propuesta del Partido Popular para 2013 no deja de sorprender que de los 24 millones previstos para la Comunidad Foral más de 17 se destinen a infraestructuras como la alta velocidad, el recrecimiento de Yesa o la segunda fase del Canal de Navarra. Inversiones todas ellas cuestionables en el montante y porcentaje que en este tiempo y forma se nos imponen.
Porque no tienen razón de ser estas cantidades frente a los escasos 20.000 euros que estas mismas cuentas prevén invertir en un área estratégicamente esencial como es la de Industria, Energía y Turismo. O menos se comprende lo exiguo de dicha inversión en Industria si se compara con la prevista para la sección de Interior, que multiplica -hasta los 500.000 euros- la partida presupuestaria en Navarra.
Son apuestas como esta las que, junto con las consideraciones hechas en el ámbito general, nos llevan a presentar en nombre de GEROA BAI esta enmienda de totalidad al proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2013 solicitando su devolución al Gobierno.
Congreso de los Diputados, 17 de octubre de 2012






